Helado de té

Esta receta la verdad no la tenía planeada pero la aprendí a hacer en un curso virtual que estoy haciendo y aunque estaba un poco escéptica por el resultado, debo confesar que no quedó nada mal, evidentemente el sabor puedes cambiarlo por algún tipo de aromática de frutos rojos o el que más te guste.

Con esta opción el resultado fue neutro así que puedes acompañar el helado con brownie y/o con frutas.

El tiempo que me demoré fue una tarde, pues comencé a hacerlo a las 2pm y a las 7 pm ya estaba listo. Eso sí, debes servirlo de inmediato pues no tiene ningún tipo de estabilizante ni conservante: sirves y a comer.

Ingredientes

  • 500 g de crema de leche
  • 500 g de leche
  • 150 g de azúcar
  • 16 unidades de yema
  • 5 unidades de té

Preparación

Pon a fuego medio la crema de leche con las bolsitas de té aproximadamente por 8 minutos o hasta que comience a hacer burbujas, retira las bolsitas.

Adiciona a la crema hirviendo, una mezcla previamente licuada de las yemas, leche y azúcar. Bate enérgicamente hasta que tome una textura cremosa o hasta llegar a los 8 °, para eso debes tener un termómetro e introducirlo en la olla para tomar la temperatura.

Retira la olla y cambia la mezcla en un bol para que se enfríe esto tomará aproximadamente una hora, tápalo y llévalo a la nevera entre 0 y -4°C.

Una vez frió sácalo y bate, viértelo en una bandeja cuadrada o rectangular para que sea más fácil hacer el corte cuando esté listo y llévalo al congelador.

Cuando esté congelado córtalo con un cuchillo, recuerda mojar con agua tibia antes de realizar el corte. Presenta con frutos rojos o con el que prefieras, yo usé durazno en almíbar.

Te estarás preguntando qué hacer con tantas claras sobrantes, recuerda que usaste ¡16! yemas, bueno no hay problema puedes hacer bizcochos muy aireados o merengues, también puedes hacer un rico pie de limón. Ya te estaré contando qué preparé para darte ideas.



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